INVESTIGACIÓN VIVIENDA SOCIAL MEDIANA ALTURA, CERO DAÑO, CERO DETERIORO

FICHA TECNICA

Nombre de la obra: Nuevo Diseño para la Vivienda Social de Media Altura y su Entorno. Arquitectura e Ingeniería en la Reconstrucción para lograr Cero Daño, Cero Deterioro y Sustentabilidad Social”

Nombre arquitecto a cargo: Juan Ignacio López S., Pablo Durán M., Enrique González B.

Nombres colaboradores: Pontificia Universidad Católica de Chile – Escuelas de Ingenieria y Arquitectura

Mandante: Servicio de Vivienda y Urbanismo de la Región de O´Higgins

Programa social: Proyecto Corfo – Innova, liderado por el Instituto del Cemento y el Hormigón de Chile

Ubicación: Rancagua

Programa: Vivienda Social

Superficie terreno: 9360m2

Superficie construida: 9368m2

Año de construcción: 2014

Material predominante: hormigón armado

Palabras clave: Vivienda social, 27F, cero daño, cero deterioro, densidad media, sustentabilidad, eficiencia enérgetica, proyecto multidisciplinario

MEMORIA

La siguiente investigación corresponde a un proyecto Corfo Innova, liderado por el Instituto del Cemento y el Hormigón de Chile, con las facultades de Arquitectura e Ingeniería de la Pontificia Universidad Católica. El estudio busca comprender los componentes arquitectónicos que contribuyen a disminuir el riesgo de la perdida de la vivienda ante catástrofes naturales, además de aquellos elementos arquitectónicos que promueven una mejor habitabilidad de la vivienda, edificios y conjuntos de vivienda social.

INTRODUCCIÓN
El proyecto “Nuevo Diseño para la Vivienda Social de Media Altura y su Entorno. Arquitectura e Ingeniería en la Reconstrucción para lograr Cero Daño, Cero Deterioro y Sustentabilidad Social” corresponde a un proyecto Corfo Innova, liderado por el Instituto del Cemento y el Hormigón de Chile, con las facultades de Arquitectura e Ingeniería de la Pontificia Universidad Católica, cuyo mandante fue el Servicio de Vivienda y Urbanismo de la Región de O´Higgins en el año 2014, con una duración de 18 meses.

La investigación, tiene como punto de partida responder la pregunta sobre cómo disminuir el riesgo de perder la vivienda ante catástrofes naturales como la ocurrida el 27F, incorporando un conjunto de variables que son partes fundamentales del desarrollo del proyecto, tales como diseño sísmico y conceptos de habitabilidad, así como también, mejoras en cuanto a sustentabilidad energética. Todo lo anterior inserto dentro del DS 49 del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (MINVU), que regula y establece las condiciones mínimas de habitabilidad y dimensiones de la vivienda social y de cada uno de los recintos que la componen.

CONTEXTO
Para entender el contexto físico y social donde se inserta este plan y los problemas que lo anteceden, es necesario situarse dentro de la historia de la producción de la vivienda social de las últimas décadas, donde se observa una baja ostensible entre los años posteriores a 1973 y la vuelta a la democracia el 90. Esta situación generó un alto déficit.

En 1990 existía un escenario de fuerte carencia respecto a la vivienda social y miles de familias habitaban en las populares tomas o poblaciones “callampas”, o bien, se encontraban de allegados en casas de familiares. Con este panorama, se impulsó una importante producción de vivienda social que generó una respuesta rápida a la problemática, enfocado al desarrollo de soluciones habitacionales con una visión de cantidad por sobre la calidad de las mismas, la idea era potenciar este tema para entregar un buen resultado a la mayor cantidad de familias posibles, aún cuando ello significara sacrificar estándares habitacionales.

Para ese entonces, se impulsó el Programa de Vivienda Básica del Estado, acompañado en menor medida del Programa de Vivienda Progresiva. Ejemplos emblemáticos de este período son los conjuntos Villa El Volcán, emplazado en Puente Alto; “Casas Copeva”, en la misma comuna, y Lo Campino, en Quilicura, donde las viviendas tenían superficies habitables entre 30 y 35 m2 cada una.

A escala urbana, la producción masiva de la vivienda social, en ciertos sectores de la ciudad, incrementó la segregación entre pobres y ricos (Sabatini, 2000), situación que durante el gobierno militar había comenzado a producir intensamente las erradicaciones de campamentos desde el interior de la ciudad hacia la periferia, principalmente en el sur, zona históricamente carente de servicios, con bajo equipamiento, problemas de accesibilidad, transporte y elevados índices de delincuencia y marginalidad. En términos sociales, producto de lo descrito anteriormente, se observa un debilitamiento de la familia (Ducci, 1997).

La falta del concepto de habitabilidad, sumado a las carencias generales de la vivienda, que para ese entonces no contemplaba ni lejanamente conceptos de aislación térmica, control solar, aislación acústica, asoleamiento o ventilación, agrava el contexto de la vivienda. La aparición de ampliaciones informales y la consecuente alteración de la estructura original de los edificios en mediana altura, aportan un nuevo problema relacionado con la estabilidad estructural de los edificios. Ejemplos concretos de conjuntos de vivienda de este período son fácilmente reconocibles en la periferia no privilegiada de Santiago, en comunas como El Bosque, La Pintana, Puente Alto o La Florida.

A finales de la década del 90 y desde entonces, el evidente deterioro de la vivienda y sus entornos urbanos han generado una respuesta a través de distintos programas de apoyo. Algunos destinados al mejoramiento de la vivienda y otros al barrio, buscan subsanar y complementar factores de diseño que anteriormente no fueron considerados. Es así, como en 1998 se crea el programa de Condominios Sociales DS 127, con el objetivo de mejorar las áreas comunes de distintos conjuntos de viviendas, interviniendo y mejorando sus espacios e infraestructuras colectivas.

Posteriormente, en 2007 se crea el Programa de Recuperación de Barrios DS 14, programa piloto que abarca 200 barrios seleccionados a lo largo del país, cuyo objetivo fue implementar una estrategia a escala e inclusiva con la comunidad para recuperar y revitalizar barrios vulnerables, mediante la intervención de sus espacios públicos, equipamiento, e iluminación, entre otras infraestructuras públicas escogidas por la comunidad. Adicionalmente, el 2008 se da más valor al programa de Condominios Sociales mediante la asistencia en la formalización de condominios sin reglamento de copropiedad, apoyo a la creación de comités, elaboración de planes de mejoramiento y apoyo en la ejecución de obras.
27/F

El terremoto del 27 de febrero de 2010, marcó un hito dentro de la historia de la vivienda social en media altura. El daño sufrido en numerosos conjuntos construidos durante las últimas dos décadas, generó un importante déficit de viviendas que pone de manifiesto la urgencia de reparar y mejorar las edificaciones dañadas y la necesidad de responder a la vulnerabilidad estructural y deterioro al que están expuestos este tipo de estructuras. Por lo que apareció una nueva dimensión de urgencia para el diseño de las viviendas: el daño, entendido como algo que hay que minimizar.

A partir de la catástrofe, se crean nuevos subsidios para el mejoramiento de las viviendas sociales, aplicando distintos planes para los edificios existentes, tales como reparación de viviendas (recuperar habitabilidad de viviendas dañadas), reparación de bienes comunes (reparación de fachadas, techumbres, escaleras y refuerzos estructurales), demolición de conjuntos habitacionales y densificación, lo que consiste en abordar el exceso de densidad y carencia de m2 de las viviendas, mediante la des-densificación de 1/3 de los condominios sociales, aumentando en un 50 por ciento el tamaño de las viviendas. De este modo, se proponen unir tres departamentos para generar con esta misma superficie tan sólo dos, incrementando con ello un 50 por ciento de la superficie habitable de cada departamento, logrando alcanzar los estándares actuales para la vivienda social. Además, a las familias que no deseen permanecer en su conjunto habitacional, se les da la oportunidad de cambiarse a otros proyectos de vivienda social existentes.

En cuanto a las nuevas viviendas sociales, surge la necesidad de incorporar elementos de diseño que minimicen el impacto de un terremoto en las estructuras. Consecuentemente, la incorporación de tecnología antisísmica aparece como una posibilidad de innovar, sumado a la necesidad de mejorar las condiciones de habitabilidad y a la necesidad de pensar en un proyecto replicable, pero adaptable a distintas necesidades. Incorporando nuevas tecnologías para los sistemas constructivos en este tipo de soluciones, se propone alcanzar un concepto de vivienda con cero daños y cero deterioro.

PROYECTO

El proyecto VSMA se genera a partir de la unidad base que es la vivienda, es por ello que se diseñan edificios y posteriormente conjuntos, pensando en la comunidad como unidad social de integración. Normativamente, el proyecto se inserta dentro del DS 49, el cual regula las características mínimas de las viviendas del Fondo Solidario de Vivienda. Este decreto mejora los estándares y dimensiones de la vivienda y sus recintos, situación que en su antecesor, el DS 174, que se cumplían con menor calidad y tamaño.

TIPOLOGÍAS
La propuesta arquitectónica de este proyecto considera dos tipologías: unidades simples de 64 m2 y dúplex de 63 m2, ambas cumplen con el DS 49, Tanto la vivienda simple, como la vivienda dúplex, buscan incorporar en su diseño ciertas condiciones propias de una “casa”, característica detectada como muy deseable en las mesas de trabajo que se realizó con distintas comunidades. Entre ellas, existe la posibilidad de tener jardín en las unidades del primer piso o contar con un mayor grado de privacidad producto de una separación entre espacios públicos y privados en el caso de la unidad dúplex.

La vivienda simple, se resuelve en una planta con dos áreas claramente diferenciadas. Una zona de uso familiar, más pública, donde se ubica el estar, comedor y cocina en un solo recinto, seguido por la logia y el baño.

La vivienda dúplex se organiza de modo similar a la simple, con la diferencia que el área más privada está en el segundo piso. Ambas viviendas cuentan con tres dormitorios: uno principal, seguido de un dormitorio pequeño para una cama y otro intermedio, donde se pueden ubicar fácilmente dos camas. La crujía de ambas plantas, fue dada por la ingenieria estructural y aisladores sísmicos, donde se buscó generar unidades superponibles, de cierta crujía y simetría entre otros elementos. Sin embargo, pese a la rigidez que se da por la ingeniería, la inexistencia de elementos estructurales al interior de cada zona rectangular, permite múltiples variaciones, generando una versatilidad en su configuración que hace posible ir adaptándose a las necesidades de sus habitantes.

En cuanto a las instalaciones, se concentraron las áreas húmedas contiguas con el objetivo de generar economía en las redes de agua potable y alcantarillado. La cocina, con posibilidad de ser cerrada, se organiza en un muro que contiene el mobiliario: cocina, mesón, lavaplatos y refrigerador. La logia está diseñada para alojar un lavadero, lavadora, dos balones de gas y el calefón. De forma eficiente el baño se ventila a través de la logia, evitando el uso de extractores e iluminación artificial.

En ambas tipologías de viviendas, los vanos y balcones cumplen un rol fundamental, ya que se han diseñado de piso a cielo con el objetivo de facilitar la interacción entre el interior y exterior de la vivienda, dando mayor iluminación y amplitud a los recintos interiores, permitiendo el asomo de los ocupantes hacia los patios y/o jardines, lo que destaca la fachada del edificio.

Dentro de las tipologías, también se ha diseñado una unidad especial para discapacitados, la que cumple con todas las exigencias para la circulación y accesibilidad de una persona que transita al interior en una silla de ruedas estándar. En esta última, solamente se han considerado dos dormitorios.

MIX COMBINATORIO

El diseño de las viviendas se inserta dentro de un sistema modular que permite la coexistencia de distintas tipologías, simples y dúplex, dentro de un bloque. De este modo, se busca flexibilizar los requerimientos de distintos tipos de usuarios. Este sistema modular, da paso a múltiples combinaciones de agrupamiento.

Para este proyecto, se ha diseñado un bloque tipo, compuesto de cuatro departamentos simples y cuatro departamentos dúplex, conformando así ocho unidades habitacionales enlazadas, que se organizan en torno a un núcleo de escaleras que llega hasta el tercer piso, nivel de acceso a las viviendas dúplex.

Esta escalera ha sido ubicada al centro con el objeto de configurar accesos bien definidos y sirve para acceder a los ocho unidades, aspecto que se vuelve interesante, en el sentido de permitir la creación de una pequeña comunidad de ocho familias que es sumamente manejable en términos sociales, las que podrían cerrar este espacio en el futuro, manejando llaves para su propia privacidad y resguardo.

ESTRUCTURA Y AISLACIÓN SÍSMICA

En términos estructurales, la planta del edificio se ha resuelto de la forma más regular posible, adoptando una estructura en forma de cruz, en la que dos cuadrantes de la misma planta, forman una unidad simple y un cuadrante de un piso con otro superior forman un dúplex. Así también, se ha evitado la esbeltez del edificio, favoreciendo el ancho del mismo.

El edificio propuesto en el proyecto cuenta con un sistema de aislación sísmica, el que ha sido adaptado al presupuesto de la vivienda social a través de un sistema mixto, incorporando aisladores elastoméricos, deslizadores friccionales y bielas en la base del edificio, focalizando los aisladores, que son los elementos de mayor costo, en los puntos estratégicos de la estructura donde existen las mayores solicitaciones.

EFICIENCIA EN LAS INSTALACIONES DE REDES HÚMEDAS

En cuanto a las instalaciones de redes de agua potable y alcantarillado, éstas se concentran en el pareo entre cuatro unidades, con el objetivo de optimizar las instalaciones sanitarias, orientando todo hacia una sola área, dejando el resto del departamento libre de este tipo de instalaciones. De este modo, cocina, baño y logia forman una zona concentrada, que logra replicarse a los departamentos contiguos, alcanzando una mayor eficiencia del sistema y sus costos de construcción y mantención.

HABITABILIDAD Y EFICIENCIA ENERGÉTICA

Los baños se diseñaron de tal manera que tienen una ventilación natural como atributo para un mayor mejoramiento y pensando en una menor mantención por el efecto de la humedad y condensación. Esto se logró, ya que se ubicaron detrás de la logia.

Para la aislación térmica de la vivienda, los muros que se encuentran expuestos al exterior están revestidos en sus caras interiores con una solución estándar de paneles de yeso-poliestireno, considerando los parámetros vigentes de transmitancia térmica especificados en la normativa del Ministerio de la Vivienda.

El tratamiento de la aislación acústica se desarrolló en base a la materialidad que se ocupa en su construcción como el hormigón y sus altas prestaciones como aislante acústico, que subyacen de la alta densidad de su masa, aumentando los espesores de los muros compartidos, y asimismo se especificó para los pareos verticales, logrando la independencia de los recintos en la tipología dúplex. Además, se desarrolló un estudio de control solar de la vivienda, que incorpora un diseño o proporción de vanos que permite la correcta iluminación y ventilación de sus recintos.

A su vez, fueron sumados a este proyecto colectores termosolares, para apoyar el proceso de calentamiento del agua a través del sistema tradicional de gas, los que funcionan de manera solidaria y en asociación con los requerimientos del calefón. Esto permite disminuir en grandes cantidades el consumo energético de gas durante el invierno, ya que el agua entra al sistema con una temperatura mayor en comparación con condiciones normales, y en el verano logra casi anular el requerimiento de gas. Este sistema está conformado por ocho termosifones ubicados en la techumbre, considerando la individualidad de éstos, o sea, uno para cada vivienda.

CONJUNTO

La propuesta arquitectónica para el conjunto habitacional, busca generar comunidades de viviendas que sean capaces de responder las necesidades propias de los habitantes que los constituyen y responder a los entornos urbanos donde se localicen, favoreciendo la consolidación de la ciudad o barrios donde se insertan.

Si bien la normativa genera que se diseñen conjuntos de hasta 150 viviendas, el proyecto considera la existencia de comunidades de hasta 50 departamentos al interior de los conjuntos, mediante la diferenciación de agrupaciones habitacionales que se organizan en torno a patios, con el alojamiento de áreas verdes, una sede social y el equipamiento particular de cada conjunto. Sin embargo, se ha procurado dejar los estacionamientos y el depósito de basura hacia los bordes interiores del conjunto, a modo de liberar los centros para el esparcimiento de la comunidad. Además, se contempla la recuperación de las aguas grises, para el mantenimiento de las áreas verdes.

El aspecto urbano del conjunto de viviendas está determinado por la conformación de frentes urbanos consolidados que buscan construir los bordes de los terrenos. La construcción de él o los frentes urbanos está definida por la asociación o pareo de dos o más bloques que configuran el conjunto. Los accesos de cada bloque marcan hitos que diferencian los distintos accesos a los edificios. De esta manera, se ha generado un modelo de bloques de viviendas que permiten limitar una manzana con su misma construcción, produciendo un espacio exterior que pertenece 100 por ciento a los habitantes de este condominio o comunidad.

EJERCICIO DE INSERCIÓN URBANA – LOS PARQUES
Para someter a prueba el diseño arquitectónico se tomó un terreno experimental disponible, ubicado en la zona nororiente de la ciudad de Rancagua, para emplazar un conjunto tipo. Éste está compuesto de dos partes: un cabezal de una manzana completo y otro medio cabezal.

La propuesta organiza el conjunto en 144 viviendas, mediante una agrupación en tres comunidades de 48 departamentos cada una, las cuales se han distribuido conformando los bordes del terreno y ubicando los estacionamientos en los límites de la urbanización y entre dos patios, con el objetivo de cumplir la exigencia de estacionamientos sin interferir con las áreas de recreación y esparcimiento. Además, al centro del patio central del conjunto, se ubicó a la sede social.

PLANIMETRÍA

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Planta General ver


Corte esquemático ver


Detalle ver


Elevaciones ver


Planta nivel 1 ver


Planta nivel 2 ver